Es bien conocido por cualquiera que ame el senderismo o el montañismo que el entorno de la Sierra de Gredos está plagado de rutas de todo tipo. Esto incluye los valles del Tiétar, la Vera, Valle del Jerte, del Ambroz, del Alberche, etc.
La ruta que traigo hoy es una más de las que podemos elegir por esta zona. Yo no la hice desde Madrid pero, a decir verdad, resulta más sencillo el desplazamiento desde la capital que desde las cercanías del valle del Jerte (que es donde resido actualmente)
A la hora de realizar esta ruta sería preciso tener en cuenta los días de los que disponemos y cuál será nuestro destino final, lo que yo hice fue el GR-10 desde Cabezuela del Valle hasta Aldeanueva del Camino (donde me alojé) para continuar al día siguiente con la Vía Verde de la Plata hasta Béjar (esta puede ser una opción) Otra sería caminar «hacia atrás» hasta Plasencia por esta misma Vía Verde (que aunque serían unos 30 km es un camino de lo más cómodo) y hacer noche en Plasencia y disfrutar de esta bonita ciudad. Desde Béjar se puede viajar en autobús hasta Salamanca y volver de ahí a Madrid o hacer ruta (la Vía de la Plata) que fue lo que yo hice, hasta Zamora. Como puede verse, existen múltiples posibilidades según el número de días de que dispongamos, nuestros intereses, fuerza física, finanzas, etc.
Vayamos pues con esta etapa de GR-10 llamada también Ruta de las Juderías por conectar poblaciones que cuentan con antiguas juderías bien conservadas. Lo primero será llegar al inicio de la ruta en Cabezuela del Valle. La compañía que realiza el trayecto es Cevesa, aquí el enlace: https://www.cevesa.es/. Podremos llegar al inicio (de lunes a sábado a las 11:30 de la mañana) Cabezuela merece una visita puesto que su centro histórico está declarado Conjunto Histórico-Artístico y, al no ser muy extenso, podremos visitarlo rápidamente y aprovechar para desayunar y hacernos con un poco de agua puesto que no se encuentran muchas fuentes (solamente una) durante la ruta.
Dejo aquí un par de enlaces que explican las características de la misma pero, antes que nada, como elemento muy importante, es preciso indicar que el comienzo de la etapa resulta confuso en las indicaciones: al coincidir varias rutas (tres, en total) resulta engorroso saber cuál es verdaderamente el comienzo de este GR puesto que desde el final del puente por el que cruzaremos el río Jerte comienzan el GR-110 (el del Valle del Jerte) o la Ruta del Convento (que es circular) a la izquierda, nada más cruzar el puente pero nosotros tendremos que girar a la derecha y caminar unos metros hasta encontrar nuestro comienzo (donde también confluyen un PR, el sendero local de la Ruta del Convento con nuestro GR. Desde el mismo momento en el que comencemos lo haremos subiendo una empinada cuesta, y será prácticamente así la primera mitad de nuestro recorrido (unos 7 km.) No voy a engañar a nadie, la ruta es algo dura, los paisajes son una maravilla pero tendremos que subir abruptas cuestas durante 7 kilómetros para luego, una vez llegados al Puerto de Honduras, descender otros 7 por un pedregal del todo inestable.
El tiempo estimado para esta caminata es de unas 5 horas y y recomendaría una cierta forma física para realizarla porque es bastante exigente. No hay poblaciones intermedias así que convendría llevar comida y, sobre todo, agua amén de la ropa y el calzado adecuado y tener en cuenta la previsión del tiempo, no se trata de un puerto muy elevado al que subiremos pero esta ruta con lluvia es probable que sea una pesadilla porque el terreno es pedregoso y polvoriento en muchos de sus tramos.
Aunque no estaría de más descargarse algún track, si no se quiere ir pendiente de la tecnología es preciso indicar dos puntos muy confusos de la ruta: una vez que subimos por una gran pendiente (después de la fuente que encontraremos) tendremos que estar muy atentos ya que, en una cerrada curva tendremos que adentrarnos en el bosque donde el camino está levemente dibujado y donde tendremos que estar muy atentos a las señales dibujadas en los árboles. La vegetación puede ser en este tramo nuestra enemiga pues oculta el camino que no es muy transitado. Este tramo es quizá el más duro de todos, con una parte final (antes de alcanzar una pista cementada que nos llevará al lato del puerto) en la que un camino polvoriento, repleto de piedras inestables nos llevará en zig-zag por entre un espeso bosque en una fuerte ascensión.

El otro momento levemente confuso (incluso mirando los tracks) es la «entrada» en el Puerto de Honduras al sendero de bajada. Existe una puerta en la parte alta del merendero que tendremos que atravesar y, con el vallado de alambre a nuestra derecha, descender hasta el sendero que nos llevará hasta Gargantilla por un pedregal. Las vistas son increíbles durante este descenso pero lo «movedizo» del suelo puede hacerse un tanto desagradable.
Una vez alcancemos la población de Gargantilla, tendremos varias opciones para el día siguiente: la Vía Verde hasta Plasencia, esta misma vía hasta Béjar o Hervás o podremos volver a Madrid con la compañía Monbús que cubre la ruta desde Aldeanueva hasta Madrid con paradas en Baños de Montemayor, Hervás o Béjar pero que solo está en servicio los viernes, sábados y domingos: http://www.monbus.es/es. Mi recomendación sería alojarse en Aldeanueva (hay una estación de servicio de lo más aceptable) y continuar ruta al día siguiente visitando Hervás, Baños de Montemayor y Béjar que son poblaciones muy interesantes rodeadas de un entorno privilegiado.
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