Este camino podríamos dividirlo en dos partes. La primera sería la más dura: la subida desde la población de Cercedilla hasta el Puerto de la Fuenfría. Esta ruta comparte trazado con otras muchas. El ascenso discurre por un terreno bastante difícil, con gran desnivel, con un firme inestable y que requiere un esfuerzo físico notable, con lo cual, se aconseja hacerlo con tranquilidad, sin forzar las posibilidades de cada cual. Pasaremos por los restos de una calzada romana y de un camino «real»: la » Calzada Borbónica», antigua ruta de acceso al Palacio de la Granja. El puerto de la Fuenfría era el paso para sortear la Sierra de Guadarrama.
Una vez hemos llegado a los casi 1.800 metros de altitud de este puerto, podemos hacer un alto en el camino para comer y beber algo (en las frescas aguas de la fuente que existe al comienzo de la ruta que luego realizaremos) Hasta aquí, desde Cercerdilla, habremos recorrido unos 8 Km.
Una vez iniciemos la segunda parte, lo único que tenemos que tener en cuenta (ya que las indicaciones son un poco confusas) es que, para enlazar con el camino Schmidt, que nos llevará hasta Navacerrada, no hay que descender. Desde el puerto de la Fuenfría salen varias rutas, a la izquierda el Camino de Santiago y GR, hacia la derecha GR y varias rutas. Nos dirigiremos hacia la derecha y, una vez lleguemos a una bifurcación, cogeremos el camino de la derecha, marcado con puntos amarillos. El Camino Schmidt, en realidad, es una ruta circular, pero, en este caso hemos hecho un collage.
El camino es muy agradable, entre frondosos árboles y con hermosas vistas, un remanso de paz a pocos kilómetros de la capital. La Sierra de Guadarrama, se camine desde donde se camine, se haga la ruta que se haga, es un verdadero regalo, un paraíso cercano para la desconexión de la vida urbana. Podéis ver más información sobre rutas por esta maravillosa sierra en estas páginas: https://www.parquenacionalsierraguadarrama.es, http://www.cercedilla.es/senderismo-y-rutas.
Para realizar el camino que aquí proponemos cogeremos el Cercanías hasta la estación de Cercedilla (línea C8 desde Atocha o Chamartín) y, una vez hayamos llegado a nuestro destino, en la estación de Puerto de Navacerrada, un tren cremallera nos llevará de nuevo hasta Cercedilla, desde donde podremos emprender el viaje de vuelta. (Existe igualmente servicio de autobuses interurbano, tanto para la ida como para la vuelta. En Internet se pueden consultar los horarios: para Navacerrada la línea 691 y la 684 para Cercedilla)
Esta ruta, algo dura en su primer tramo pero, en cualquier caso, muy agradable, es perfecta para cualquier época del año, quizá con la excepción del invierno o cuando las nevadas han hecho acto de presencia ya que la altura de la sierra, hace que la zona reciba copiosas nevadas, que, sumado a lo inestable del terreno complicará mucho la ruta. De todas formas no podría ofrecer información acerca de las precauciones en las rutas de montaña con nieve ya que jamás he caminado en este tipo de circunstancias.
Es una escapada que se puede hacer en un día, sería preciso llevar algo de comida y cantimplora. Por el camino hay varias fuentes y tanto en Navacerrada como en Cercedilla existen bares o restaurantes así como alojamientos si preferimos hacer noche.