Hoy os traigo una etapa de la senda del río Tajo, el GR-113, concretamente la que une las localidades de Aranjuez y Colmenar de Oreja.
Se trata de una ruta sencilla y bien señalizada. El esfuerzo requerido no es grande, aunque he de advertir que, al haber pequeños tramos por carretera, siempre se hace más pesado. Quizá es una sensación personal, pero las veces que por el hecho de haberme perdido, o porque la ruta discurre efectivamente por carretera, siempre acabo más cansado (aunque recorra menos kilómetros) que tras haber hecho cualquier otra ruta más larga que se desarrolle exclusivamente por senderos.
Este sendero (al igual que la mayoría de los GR que he recorrido) está muy bien señalizado, además de las conocidas marcas roja y blanca, existen balizas, puntos de información en lugares de interés, señales que indican el número de kilómetros que restan y que nos indican, cada cierto tiempo, que vamos por el lugar adecuado. Todas estas señales provocan una gran alegría cada vez que aparecen ya que, a veces, por las razones que sean, se pierde la noción del espacio o del tiempo y surge un sentimiento de miedo, de verse perdido y desamparado (sobre todo si se hacen rutas sin apoyos tecnológicos) Otras veces he dicho que prefiero hacer marcha sin tener toda la información de mi parte. Esto conlleva, a veces, tener que desandar lo andado por haber cogido una bifurcación equivocada (al haber fallado la intuición) pero, por otra parte, también ayuda a hacer más emocionante la ruta.
A este respecto, debo indicar que este tramo, realizado en sentido contrario al de la marcha (que es desde Colmenar de Oreja hacia Aranjuez) obliga a ir atento ya que, al tratarse de una zona eminentemente agrícola, existen numerosos desvíos, cañadas y bifurcaciones. Así y todo, usando un poco el sentido común, poniéndose en situación de suponer cual sería la marcha si hiciésemos el tramo en su sentido correcto, asumiendo que hay caminos principales y otros secundarios o, simplemente, volviendo sobre nuestros pasos hasta encontar de nuevo una nueva baliza, no existe ninguna indicación extra que se deba hacer sobre esta ruta.
Para comenzar desde Aranjuez cogeremos el Cercanías desde la capital (no llega a 5€) y para la vuelta la línea 337 que une Colmenar con Madrid cada media hora, más o menos. Si se quiere hacer a la inversa, evidentemente no habría ningún inconveniente, indicar que la línea 337 sale desde Conde de Casal.
En cuanto a la ruta en sí y las precauciones: no existen fuentes en todo el recorrido, no hay poblaciones intermedias en las que avituallarse y, prácticamente, no existen tramos a la sombra, por lo que conviene llevar agua, comida y realizar el recorrido evitando las altas temperaturas o el sol, teniendo en cuenta, además, que se trata de recorrer casi 37 km. Una vez llegados al destino, cualquiera de las dos poblaciones ofrece atractivos para el visitante: urbanísticos, monumentales y la posibilidad de comer, alojarse o descansar tomando algo.
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