San Martín de Valdeiglesias a Pelayos de la Presa. MADRID

Una pequeña ruta improvisada. Suelo hacer escapadas de un día para despejarme un poco y conocer todo aquello que me resulte interesante. He de decir que, a excepción de poblaciones «nuevas» (ciudades dormitorio, urbanizaciones… etc) cualquier población con un mínimo de historia me resulta interesante, no es necesario que tenga grandes edificios o que resulte relevante a nivel histórico, con un par de calles y una iglesia o una fortaleza me doy por satisfecho. Por esta razón me acerqué a conocer San Martín de Valdeiglesias, evidentemente no es el mejor pueblo de la Comunidad de Madrid pero ofrece una escapada cercana, naturaleza, seguramente un aire más limpio, y algún que otro atractivo destacando, por supuesto, el Castillo de la Coracera.

La pequeña ruta que traigo hoy, de unos 8 km., nos acerca desde esta población hasta Pelayos de la Presa (donde podremos visitar las ruinas del Monasterio Santa María la Real de Valdeiglesias o acercarnos hasta el embalse de San Juan)

El camino que tomaremos es el firme de una antigua línea de tren que nunca llegó a funcionar. Camino sencillo y sin estridencias, poco exigente, que avanza entre dehesas a pleno sol, así que tendremos en cuenta la época del año y, además, al tratarse de la Comunidad de Madrid, con sus altas temperaturas veraniegas, todavía más. No recuerdo que hubiese fuentes por el camino así que, como siempre, es conveniente llevar algo de líquido.

Esta pequeña entrada es para aconsejar una escapadita agradable a la rutina diaria: un viaje en autobús de una hora y media desde Príncipe Pio (la línea 551 nos valdrá para la ida y para la vuelta) nos permitirá desintoxicarnos de la gran ciudad, dar un paseo, hacer un picnic en el embalse de San Juan, visitar y conocer estas dos poblaciones y sus atractivos turísticos y hacer un poco de ejercicio.