Levántate y anda. Es todo lo que hace falta para esta ruta. Bueno, y vivir en Madrid. Prepara una mochila con algo ligero para comer y una cantimplora con agua, ponte ropa adecuada y calzado conveniente y ponte a andar.
Bajaremos primero hasta el río Manzanares, al parque Calle 30 y caminaremos dirección al Parque Lineal del Manzanares. Una vez llegamos a este parque, el río nos acompañará en todo momento, caminaremos por las sendas preparadas para los peatones, del lado izquierdo o del derecho, da igual. La primera marca del Camino de Uclés tardará en aparecer pero no hay posibilidad de perderse, tenemos que ir, en todo momento al lado del cauce. Iremos dejando atrás, poco a poco, la ciudad e irán apareciendo cada vez más zonas verdes, arboledas, campos de cereal y cañadas.
Yo caminé por el lado derecho, con el río a mi izquierda, en un momento dado, una vez abandonada la capital, la senda gira bruscamente a la izquierda, veremos a lo lejos el primero de los numerosos mojones de cemento que se aparecerán durante nuestro camino. Cruzaremos al lado izquierdo por una gran tubería de cemento y ya no habrá, desde este punto, sendas a ambos lados del río.
En líneas generales, la ruta está muy bien señalizada, sí que es cierto que, en algunos puntos, hay que prestar cierta atención, por ejemplo, en algunos cruces de caminos. Lo que sí es mucho más complicado es encontrar el camino en las poblaciones, en Rivas cuesta un poco, es preciso fijarse en la iglesia, en su atrio, para encontrar la siguiente «flecha». Donde sí es imposible orientarse en en La Poveda, después de dar vueltas y vueltas, volviendo sobre mis pasos, intentando encauzar la marcha desde la última señal, desistí, y caminé por la Avenida de Madrid hasta Arganda del Rey.
Si se quiere algo más sobre este camino dejo un enlace: https://www.caminodesantiago10.com/ucles/ Las etapas que aparecen en esta página son muy «generosas», yo me hice las tres primeras del tirón, en menos de 7 horas, pero las posibilidades, al haber mucho transporte, son variadas y permiten gestionar diferentes tipos de escapadas. Tanto Rivas como La Poveda y Arganda tienen metro y, además, la línea 312 nos dejará en Conde de Casal. Funcionan con bastante asiduidad así que son todo facilidades.
He de reconocer que esperaba una ruta eminentemente urbana pero sinceramente me ha sorprendido, al menos el tramo hasta Rivas, el siguiente, hasta La Poveda, no es que desmerezca pero tiene mucha carretera y corre cercano a la autovía. El último, al no encontrar las señales, ha sido únicamente urbano. Lo que sí hay que destacar es que, si se quiere caminar tranquilamente (en soledad) lo más seguro es que en días festivos o fines de semana sea complicado, este camino es muy utilizado, sobre todo por ciclistas.
Para terminar, aún a riesgo de resultar repetitivo, es obligado comentar: mide tus fuerzas, no te sobreestimes, lleva comida y bebida, comprueba el clima y las horas de ruta así como las horas de luz. Esta ruta puede realizarse cualquier época del año pero la parte arbolada está concentrada casi en su totalidad en los primeros kilómetros así que habrá que tener en cuenta este aspecto así como las lluvias, gran parte de las sendas son de tierra con lo cual podemos encontrarnos con un barrizal impracticable.
