Camino del Cid (Medinaceli-Arcos de Jalón) SORIA

Ya lo he insinuado en otros lugares pero adoro las rutas solitarias y aquellas que permiten descubrir poblaciones, paisajes o edificios pintorescos. Debo reconocer que una de las provincias que más está llamando mi atención y sorprendiéndome en mis viajes por España, es la provincia de Soria, una gran olvidada de los circuitos turísticos convencionales que, seguramente por esta razón, presenta un encanto particular al no contar con esa invasión de reclamos absurdos para el viajero ocasional sino que, en general, se presenta tal cual es, una provincia poco poblada, no muy bien comunicada y que se muestra en crudo, sin los brillantes neones que prometen una experiencia única.

Si bien es cierto que su capital no está a la altura de otras ciudades españolas, la provincia cuenta con numerosos atractivos naturales, urbanísticos e históricos que merecen la pena. Aún así, la capital tiene, a mi modo de ver, algunos edificios curiosos, principalmente religiosos (algunas joyas del románico) plazas y paseos acondicionados a la orilla del Duero, además de las ruinas de Numancia. Para ver este parque arqueológico podemos hacer una pequeña ruta que no presenta ninguna dificultad, puede hacerse en el día, el trayecto de ida y vuelta es de unos 15 km. Podemos seguir el GR-14 y, una vez alcanzada la población de Garray, seguir las indicaciones hasta los restos de la antigua población prerromana (debería decir que hay que tener cuidado con la época del año en la que se decide hacer esta visita, el camino no está arbolado así que en época estival hará demasiado calor y, en invierno hace mucho, mucho, mucho, mucho, mucho frío.)

No pretendo detenerme aquí en todos los atractivos de la provincia ya que esta entrada trata sobre parte del tramo soriano de la ruta «Camino del Cid»- Tierras de frontera. El recorrido fue de unos 23 km, entre Medinaceli y Arcos de Jalón y una propina, una ruta de ida y vuelta hasta Santa María de la Huerta (desde Arcos, unos 22 km, ida y vuelta)

Como siempre recomendaré el uso del tren. Desde Madrid-Chamartín sale uno a las 07.15 de la mañana, que nos dejará en la población de Medinaceli pasadas las 9 de la mañana. Es una hora perfecta para desayunar y aprovechar para visitar la villa. La estación del tren está en la parte baja del pueblo, para visitar el centro histórico, tendremos que subir por la carretera que parte desde allí y desviarnos luego por un sendero a la derecha.

Castillo, muralla, palacio, calles empedradas…Medinaceli es considerado uno de los pueblos más bonitos de España.

Desde la parte alta saldrá nuestra ruta. Yo tuve dificultades en encontrar el comienzo así que el primer tramo (hasta Lodares) lo hice por carretera, no supuso ningún problema porque no hay prácticamente tráfico. Cuando regresé a casa, averigüé que el camino comenzaba en una bifurcación a la derecha de la carretera que pasa delante de la Ermita del Humilladero: si nos colocamos enfrente de la ermita, caminamos a la derecha por la vía (SO-132) y nos toparemos con el sendero de tierra que bordeará la loma en la que se encuentra Medinaceli y que nos llevará a Jubera (pasando por el pueblo abandonado de Corvesín)

Jubera y Somaén serán las dos poblaciones que nos encontraremos mientras avanzamos hacia Arcos de Jalón. Tal y como nos indica la guía senderista (que se puede descargar de la página https://www.caminodelcid.org/rutas/tierras-de-frontera-senderismo-511918/,) el tramo entre Lodares y Jubera se realizará también por carretera. Los tramos por carretera suelen ser un poco cargantes para las piernas pero, aún así, este yo lo disfruté mucho ya que permitía ver un paisaje rocoso casi marciano mientras se caminaba por una carretera que parecía abandonada, además, el pequeño esfuerzo se verá recompensado al llegar a la población de Jubera y disfrutar de su urbanismo, una localidad que parece haberse detenido en el tiempo, sus calles ascendentes combinan un gran caserío con otras viviendas más modestas y pequeñas edificaciones de labradores o pastores, una delicia estética si se es un poco romántico.

Salimos de Jubera y continuaremos por la Nacional hasta la exquisita población de Somaén, tranquila, con su castillo en lo alto, rodeada de vegetación, cruzada por el río Jalón, con sus viviendas de tonalidades cálidas y marrones, otra localidad especial de esta etapa.

Aunque la guía remata aquí su etapa yo continué hasta Arcos de Jalón donde había reservado alojamiento (por menos de 30€ la noche) y desde donde regresaba a Madrid en tren. Salimos de Somaén y, por fin, el camino se adentra en la naturaleza, sin asfalto, aunque llevaremos las vías del tren a nuestro lado prácticamente hasta entrar en Arcos de Jalón, que es además la población con más habitantes de todas las de la ruta (algunas de ellas no llegaban a los 20 habitantes) y que no deja de tener cierto atractivo.

SantaMariadeHuerta

Propina:  según el viaje que cada uno se quiera hacer, hay múltiples opciones. Lo que yo hice fue una ruta, de ida y vuelta, hasta la población de Santa María de Huerta (hay un servicio de tren en dirección a Madrid, por si se quiere volver desde ahí) Esta pequeña etapa resulta de lo más agradable, serpentea entre campos de cereal y cruza dos pequeñas poblaciones: Aguilar de Montuenga y Montuenga de Aragón. En las dos hay restos de antiguas fortalezas, una pequeña torre en la primera y un maravilloso castillo sobre una colina en la segunda, que destaca sobre el paisaje eminentemente plano y nos da una clara idea de lo que significaba el control durante el feudalismo si ascendemos hasta la colina en la que está asentado. El camino discurre sin dificultades (aunque es preciso prestar atención a las indicaciones que nos aporta la página y a las balizas ya que en algunos puntos puede resultar confuso: cruces de cañadas y caminos, fincas en las que el camino se difumina…) Llegaremos finalmente a Santa María donde podremos disfrutar de la visita al monasterio cisterciense de la localidad además de otras edificaciones de interés.

Y para terminar unas cuantas indicaciones: reiterar acerca de la idoneidad de calzado y  ropa, vigilar las fuerzas de cada uno a la hora de adentrarse a hacer una ruta, ir preparado con comida y bebida (no hay fuentes y las poblaciones intermedias son muy pequeñas, no hay lugar donde poder conseguir comida o bebida) Hay poca sombra con lo cual es preciso vigilar este aspecto también, pero, en términos generales se trata de una ruta agradable, sencilla y estimulante, perfecta para una escapada barata de dos o tres días.

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