A falta de una zona despoblada, en España tenemos dos: aparte de la llamada «Laponia española»(que incluiría gran parte o la totalidad de las provincias de Burgos, Soria, Guadalajara, Zaragoza, Teruel y Cuenca), en las provincias de Zamora y Salamanca tenemos las Arribes del Duero. El conjunto de comarcas en las que se enmarca esta zona, viven un proceso de despoblación, esta circunstancia complica gestionar los viajes para acercarse a esta preciosa área, pero no resulta imposible (recuerdo aquí que este blog se centra en viajes y rutas para hacer sin coche, para aquellos extraños individuos que como yo no tenemos carnet de conducir y viajamos sin prisas). Esta entrada será acerca de cómo visitar esta bella comarca y hacer una agradable escapada de senderismo.
Las Arribes son la frontera natural que el Duero ha ido configurando al erosionar las montañas graníticas de la zona. Divide España y Portugal y se extiende por el oeste de las provincias de Zamora y de Salamanca.

Después de días intentando configurar la manera de realizar esta ruta el resultado fue el siguiente: la salida desde la población de Torregamones y la llegada a la población de Fermoselle. La distancia total será de algo más de 45 Km así que es preciso calcular muy bien las fuerzas. Por norma general yo suelo hacer rutas de muchos kilómetros y suelo caminar bastante rápido, un trayecto con esta distancia, con sus paradas para comer, lo realizaría en unas 9 horas, pero entiendo que esta no es la tónica general, con lo cual insisto en la necesidad de tener en cuenta las posibilidades de cada cual.
Sea como fuere, toda salida requiere un leve estudio previo y decidir qué se pretende hacer en cada caso. Hay rutas en las que es mejor caminar muchos kilómetros y no pararse demasiado por ser poco atractivas, o quizá no es posible gestionar paradas al no haber alojamientos, o podemos hacer largas caminatas a modo de toma de contacto y volver a ellas para profundizar en las diferentes poblaciones o atractivos naturales que ofrezcan…etc. En el caso de este tramo, que se desarrolla en la comarca de Sayago, opté por realizar una ruta larga, «sin paradas» para conocer la zona, pero recomiendo sin duda hacer travesías más cortas y disfrutar de las numerosas posibilidades naturales que ofrece esta parte de la provincia de Zamora (miradores, rutas circulares, paseos en barco por el Duero, etnografía…)
La ruta pasaría por la poblaciones de Torregamones, Gamones, Badilla, Cozcurrita, Fariza, Mámoles, Fornillos de Fermoselle, Pinilla de Fermoselle y Fermoselle. La Senda del Duero, (GR 14) discurre por las provincias de Soria, Burgos, Valladolid, Zamora y Salamanca (y continúa por Portugal con el nombre de Rota dos vinhos de Europa hasta la población de Porto, donde desemboca el Duero)
Para el fragmento que nos ocupa podéis descargaros unos detallados folletos en la página http://www.lasendadelduero.com/rutas-por-el-duero/sendero-gr-14/ en los que se explican a la perfección tanto las peculiaridades del camino como curiosidades etnográficas y geográficas de la zona. La información está dividida por provincias y es bastante extensa pero merece la pena echarle un ojo para conocer todos los elementos que nos iremos encontrando durante nuestro recorrido. La comarca de Sayago, actualmente bastante despoblada, conserva multitud de edificios y construcciones de su pasado pastoril, así como un ordenamiento rural acorde con esta actividad (cañadas, cercados, molinos y demás ingenios que ayudaban en el desarrollo de esta ocupación)
Esta circunstancia, la despoblación, tiene como consecuencia fundamental una escasez de servicios públicos, las conexiones en autobús son escasas (incluso inexistentes) lo cual conlleva tener que gestionar el tiempo en función de los horarios del transporte. Lo primero, para llegar a Zamora, no existe problema, desde Madrid salen varios trenes de alta velocidad que enlazan las dos ciudades en hora y media. Hay también servicio de autobús que tarda unas tres horas, podéis consultar horarios en https://www.avanzabus.com/, los trenes en http://www.renfe.com.
Una vez en Zamora deberemos coger un autobús hasta la población de Torregamones (este fue el viaje que yo me organicé, evidentemente cada uno es libre de configurar el tramo que desee pero, en todo caso, debo indicar que todos los viajes de senderismo que organizo están muy trabajados, es decir, que conllevan un estudio previo para poder ajustar los horarios del transporte, distancias, alojamientos y un precio asequible) La línea de autobús que cubre la ruta desde Zamora capital a Torregamones sale de la capital los lunes, martes y jueves a la una y tarda una hora más o menos. Recomendaría, de todas formas, comprobar siempre los horarios y la disponibilidad. Existe otro servicio los viernes a las 18.30. El teléfono de la estación de autobuses de Zamora es el 980 521 281.
En Torregamones existe un estupendo alojamiento rural y, al tener la tarde libre, la dediqué a realizar una ruta hasta los chiviteros, paseo sencillo entre campos, riachuelos, y veredas en los que descubrir molinos o las propias cabañas para el ganado.

La sorpresa principal fue descubrir una zona tan húmeda en esta provincia. Todos nos hacemos una idea preconcebida de las cosas y Zamora siempre había estado en mi imaginario como una tierra de secano pero, esta comarca, no solo resultó estar rodeada de regadíos riachuelos (además del propio Duero) sino que la época en la que hice esta ruta, excepcionalmente lluviosa, imposibilitó realizar el camino en su totalidad por el sendero marcado. La mayor parte del camino se la pasó lloviendo y un importante tramo (alrededor de los 20 km finales) hubo que hacerlos por carreteras nacionales ya que los caminos estaban tan encharcados, que, en algunos tramos, hubo que subirse a los muros que delimitaban las fincas para poder sortear el lodazal.
Así y todo, recomiendo este camino, es solitario, tranquilo, repleto de interesantes edificios y poblaciones, con paisajes, fraguas y praderas de gran belleza, con paneles que explican las curiosidades etnográficas que aparecerán a nuestro paso y hacen comprender y valorar aún más esta zona sorprendente.
Es necesario indicar que existen algunos puntos confusos a lo largo de la ruta en los que cuesta encontrar la “siguiente” baliza, pero, siendo levemente precavido no existe posibilidad de perderse.
Por lo demás, si leemos los folletos sobre este GR encontraremos información suficiente acerca del recorrido así que solamente queda indicar que, al haber numerosas poblaciones no será complicado encontrar lugares en los que hacerse con comida o bebida, además existen fuentes durante el camino pero, aún así, nunca está de más llevarse algo de bebida o de comida por lo que pueda pasar (yo tuve que caminar por carretera varios kilómetros ya que el camino era impracticable) Esto lleva a llamar la atención acerca de las condiciones climáticas cuando hagamos esta ruta.
Para finalizar, señalar que en Fermoselle encontraremos todo tipo de servicios y alojamientos para descansar del largo camino así como restaurantes y bares en los que disfrutar de la gastronomía local.
Finalmente podremos regresar a Zamora en autobús, hay un servicio a primera hora de la mañana y alguno más a lo largo del día pero conviene informarse en la estación de autobuses de Zamora para estar seguros.
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