Camino del Cid (Ariza-Alhama de Aragón) ZARAGOZA

La mayoría de las rutas y ramales del denominado «Camino del Cid» discurren por lo que se conoce como la «Laponia española», un amplio territorio que por causas económicas, sociales, infraestructurales y políticas vive un proceso de intensa despoblación. Sin querer adentrarse en un análisis de la situación, debo decir que, personalmente, el descubrimiento de estas rutas (descubrimiento en proceso) supuso y supone una inmersión en un remanso de paz incomparable, tanto por la despoblación (es posible caminar durante horas sin ver a absolutamente nadie) como por los paisajes: despejados, de horizontes amplios y lejanos, de inmensos campos de cereal y tierra cobriza, un bálsamo para las prisas, el estrés y el abigarramiento de las ciudades. Caminar por estos senderos genera una descompresión y una calma absolutamente necesarias para cualquier urbanita.

La ruta realizada comenzó en Ariza, en la provincia de Zaragoza y finalizó en Alhama de Aragón, en la misma provincia. Fue una ruta corta ya que me encontraba realmente cansado pero, también, debido a que Alhama de Aragón resultó ser una población encantadora y bastante interesante. La distancia recorrida fue de 15 km, pero la idea era finalizar la ruta en Calatayud que, como siempre digo, al ser una población de mayor tamaño, siempre ofrece más variedad (y precios más bajos) a la hora de alojarse. En caso de haber terminado en Calatayud habría que haber añadido otros 30 km al camino.

En la página http://www.caminodelcid.org encontraréis información detallada de todas las rutas, están especificadas para senderistas, ciclistas/BTT y motor. Evidentemente yo puedo hablar de la sección que concierne al senderismo. La ruta de la que aquí se habla corresponde al ramal «Tierras de Frontera»

¿Cómo llegar?

Al ser un apasionado del tren siempre privilegio este medio de transporte al autobús o al coche compartido (no conduzco, no tengo carnet de conducir, así que no se encontrarán en este blog indicaciones acerca de cómo llegar por este medio a las diferentes poblaciones)

Desde la estación de Madrid-Chamartín salen dos trenes al día, a las 07:15 de la mañana y a las 15:45 de la tarde. Esta distribución horaria es perfecta, ya que la ruta discurre prácticamente a la vera de las vías y tiene parada en todas las poblaciones por las que pasaremos. El trayecto en tren es de unas dos horas y media, con lo cual es ideal para echar una cabezadita extra si nos ha costado levantarnos temprano. Los diferentes horarios se pueden consultar en http://www.renfe.com.

La ruta es de lo más sencillo, no hay ningún tipo de sobresalto orográfico así que podemos elegir dónde bajarnos y hasta dónde caminar: Ariza, Cetina, Alhama de Aragón, Ateca (o, también, antes que todas ellas, Santa María de la Huerta, de la que se habla en la entrada Camino del Cid (Soria)) La amabilidad del sendero permite sorprenderse de un paisaje casi marciano, tierras de tonos naranjas, ocres, cobrizos, marrones, unas colinas rematadas abruptamente y una soledad total que invitan a olvidarse de todo.

Es importante indicar que no hay que confiarse, a pesar de que «caminar» pueda parecer un deporte o una actividad sencilla, requiere de práctica, de autoconocimiento de las propias fuerzas y capacidades: control del tiempo, la alimentación y las «necesidades» físicas. En estas entradas se ofrece algo de información, pero nadie mejor que uno mismo para calcular y medir hasta dónde puede o no puede llegar.

Esta ruta puede hacerse todo el año ya que no tiene una gran altitud, aunque hay fenómenos meteorológicos que pueden resultar muy molestos a la hora de caminar largas distancias, no supondrían un impedimento. De todas formas yo no recomendaría hacerla en época estival, con altas temperaturas y a pleno sol dada la ausencia de arboledas y zonas de sombra, y por tratarse de un terreno bastante seco, sin fuentes de agua para rellenar la obligatoria cantimplora que debemos llevar siempre que salgamos a caminar.

CidZaragoza

Como se ha dicho más arriba, partimos de Ariza, una pequeña población rodeada de colinas terrosas donde podemos dar un pequeño paseo, descubrir sus tranquilas calles, admirar alguna edificación religiosa, desayunar y emprender el camino. Se pueden seguir las indicaciones que aparecen en la página http://www.caminodelcid.org ya que están bien explicadas y se corresponden con la ruta a la perfección. Además, se trata de un camino en perfecto estado (seguramente por tratarse de cañadas y pasos para fincas de cereal) y porque están maravillosamente señalizado. Pasaremos por la población de Cetina, de menor tamaño pero con un imponente castillo-palacio en la plaza de la villa. Precisamente por tratarse de tierras de frontera, gran parte de las localidades están jalonadas de fortificaciones, en mayor o menor grado de conservación.

Continuando por nuestro camino, vigilados por aves rapaces que abundan en la zona y sin más compañía que el paisaje y las vías del tren, llegaremos a la población de Alhama de Aragón, idealmente a la hora de comer. En esta villa podremos, además de pasear por sus calles y parques, admirar su castillo, el casino y demás edificios del siglo XIX, y alojarnos en alguno de sus hoteles/balneario, disfrutando de las diferentes terapias que ofrecen (como por ejemplo el lago termal de agua caliente)

La ruta continúa, pero esta vez no la seguí a pie. Me dirigí hasta la población de Calatayud ya que era allí donde había reservado habitación. Cogí el tren en Alhama (sobre las 18:30) e hice noche. Evidentemente existen otras posibilidades como continuar la ruta andando (30 km) o alojarse en cualquiera de las poblaciones entremedias.

En Calatayud existen igualmente multitud de atractivos (arquitectónicos, históricos) como los restos de sus cinco castillos y murallas, sus iglesias, plazas y grandes edificios, muestra de la mezcla de diversas culturas, y algunas rutas por entre sus bosques que comunican las ruinas. También es posible dar un largo paseo (de unos 5 km) y acercarse a los restos de la antigua ciudad romana de Bílbilis (de donde surge el gentilicio de sus habitantes) a la cual puede llegarse caminando entre viñedos y fincas.

Estas pequeñas escapadas yo las realizo en días de semana, días en los cuales los precios puede que sean ligeramente más baratos pero, aún así, comprando con una cierta antelación (incluyendo la vuelta en AVE desde Calatayud, a una hora de Madrid) puede salirnos el viaje de ida y vuelta y la estancia en un hotel, hostal o pensión por menos de cien euros. Los horarios del tren cambian ligeramente en fin de semana (sobre todo la ida) pero si decidimos hacer este viaje, podemos elegir diferentes configuraciones según cómo queramos combinar el viaje de ida, las rutas, el alojamiento y la vuelta.

Otras web relacionadas:

http://www.calatayud.es/turismo

Turismo

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